En las Comunidades de Vecinos se debería intentar, antes de acudir a la Via Judicial,  una mediación en los Despachos de Abogados o en Dependencias Judiciales, ya que es muy traumático ver como vecinos acuden al Juzgado sin antes haber intentado resolver el conflicto mediante un acuerdo.

Para el Abogado que se dedica a estos temas, le resulta relativamente accesible poder conciliar intereses de unos vecinos y otros de la misma Comunidad, pues todos ellos, en algún momento, han sido o son clientes suyos, por lo que, creemos que es conveniente que el Abogado trate de conciliar posturas.

En estos temas, el Abogado, entiendo, debe tratar de separar lo que puedan ser “rencillas personales” de los vecinos o del Presidente de turno con algún vecino, de las causas con relevancia jurídica para la Comunidad, tratando de evitar siempre la “judicialización” de la vida de la Comunidad,  y los pleitos superfluos.

La presencia del Abogado en la Juntas de Propietarios puede molestar a algunos vecinos, pero si es para asesorar a la Comunidad separando las cuestiones personales de las propiamente jurídicas, puede ser importante para resolver conflictos; por ello, creemos que debe considerarse al Abogado/a como un profesional de confianza que, junto con el Administrador/ra , puede servir para ayudar a la Comunidad a llevar sus asuntos con normalidad sin apasionamientos que solamente perturban la “paz” entre los vecinos y afecta a su tranquilidad.

Debe tenerse en cuenta que LA VIVIENDA es el lugar donde las personas descansan y pasan mucho de su tiempo libre, por lo que, debe interpretarse la Ley y la Jurisprudencia siempre desde este punto de vista, es decir, dándole la importancia que tiene, que es mucha, pero buscando la mediación entre los vecinos afectados por el conflicto en cuestión que se esté tratando en ese momento.  Desde esta perspectiva entendemos que los abogados tienen la obligación de negociar.

Autora: Abogada Mª Jesús Viña  Hernández