ALGUNAS CONSECUENCIAS DE LA CUSTODIA COMPARTIDA

La concesión de una custodia compartida cada vez es más habitual en nuestros Juzgados, con las consecuencias que ello conlleva para el fututo de la familia que se separa y de los hijos.

La concesión de la custodia compartida solo puede estar fundamentada en el SUPERIOR INTERÉS DEL MENOR, siendo este el único criterio que debe regir la concesión o no de una custodia compartida.

USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR

La custodia compartida más habitual es por meses, o por semanas. Se puede ejercer tanto en distintas viviendas, siendo los hijos los que se desplazan, o en la misma vivienda que es la vivienda que fue durante el matrimonio, la vivienda conyugal. La opción de desarrollarse la custodia compartida en la misma vivienda trae como consecuencia la necesidad de los progenitores de mantener dos viviendas, la conyugal o familiar, y la nueva donde tengan que desplazarse cuando no les corresponde la custodia, lo cual duplica los gasto. Es habitual que el progenitor acuda la semana o mes que no tiene a sus hijos en su compañía a casa de algún familiar para ahorrar gastos. Además, supone compartir con la persona de la que se ha producido el divorcio la misma vivienda, lo que conlleva problemas como son la limpieza, los consumos del hogar, el orden…etc.; pero hay veces que los Jueces no tienen otra opción para conceder la custodia compartida, dados los escasos recursos económicos de la familia que se separa.

Esta nueva evolución de la Jurisprudencia obliga a los progenitores a buscar acuerdos para encontrar soluciones viables que puedan resultar acordes con sus respectivos deseos personales e intereses económicos y de los hijos comunes.

Algunos de los criterios recogidos en la Jurisprudencia para la atribución de la vivienda Conyugal son “el interés más necesitado de protección que no es otro que aquél que permite compaginar los periodos de estancia de los hijos con sus dos padres” (STS 24 de Octubre del 2014); en casos de custodia compartida “ya no se podrá hacer adscripción de la vivienda familiar indefinida a la menor y al padre o a la madre que conviva pues ya la residencia no es única” (STS 9 de Septiembre del 2015). En base a esta Doctrina, cuando existe desproporción entre los ingresos de uno y otro cónyuge, se puede atribuir el uso al más necesitado de protección que sería el de menores ingresos, pero por un tiempo limitado, que en la Sentencia del TS de 23/01/2017 se cifra, por ejemplo, en 3 años, en base a que “la madre habrá tenido tiempo suficiente para buscar una vivienda digna”.

PENSIÓN POR ALIMENTOS

Es posible la custodia compartida y la concesión a uno de los progenitores de una pensión por alimentos a favor de sus hijos, cuando existe un desequilibrio importante entre los ingresos de uno y otro, buscando siempre que los hijos vivan convenientemente acordes con el nivel económico de la familia, tanto durante su estancia con el padre, como con la madre.

Autora: Abogada Mª Jesús Viña Hernández